Un cenicero por favor.

Puras cenizas de cigarro nocturno, así sin pretensiones y liviana como el viento, vientos de cenizas nocturnas. La bendita soledad no más para no maldecir a la maldita soledad, me es liberadora y pesada y quizás cuantas dualidades más. Inmersa en la noche, noches con sol, noches con luna, un cigarrillo vuelto cenizas, vientos de cenizas nocturnas.

Sinsentido en lo negro, sinsentido en lo blanco, guardada para volar así sea en puras cenizas, viva, escuálida, fría y muy muy caliente. No más dualidades… ¿o si? Objetos vacíos, amores vacíos, errores vacíos, lo que el viento se llevó fueron sólo cenizas, vientos de cenizas nocturnas.

Gentío, vacío, ¡y sigo con las dualidades! Terca ceniza, vuela de luna y vuela de sol oscuro, sopla por aquí y sopla por allá aquel viento opaco y feo, llevando un cigarrillo en su anatomía más pura y real, casi al punto de hacerse intangible. Diciendo más de lo mismo, quizás para hacerte ver entre un verso y otro que te quiero encontrar ¿Cenicero dónde estás? Estoy cansada de volar.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s